jueves, 22 de diciembre de 2022

TURQUÍA

Este año decidimos emprender viaje a Turquía, a uno les seducía conocer Estambul, a otro La Capadocia y a mí conocer la Costa del Egeo y sus maravillas clásicas greco-romanas...

Estambul: la primera vez que visité esta ciudad fue en 2008, desde entonces la he visto muy cambiada; las mujeres con Niqab han aumentado mucho. El Niqab es el velo que cubre a las mujeres y tan solo se ven sus ojos. Hemos visto niños pidiendo limosna y lo que más me ha impresionado es que Santa Sofía es ahora una mezquita. Desde que Atatürk (1923) llegó al poder; Santa Sofía era un Museo, ahora de nuevo, se ha abierto al culto islámico. La visita impresiona tanto como cuando visitas la Mezquita de Córdoba, abierta al culto católico.


Santa Sofía

Interior de Santa Sofía

 Por lo demás lo mejor de Estambul, es lo clásico: pasear por el Bósforo al atardecer, subir a la Torre Gálata, contemplar el Bósforo desde el puente de Gálata, visitar el Palacio Topkapi, la Mezquita azul, el Gran Bazar y el Bazar de las especias, también muy cambiado, ya que las especias es lo que menos se vende ya…


Entrada al Palacio de Topkapi


Interior de Topkapi


Bazar de las especias


Interior de Gran Bazar

No olvidad visitar la Cisterna basílica, del siglo VI, en tiempos de Justiniano, ahora está con toques más modernos, ya que han puesto estatuas en el agua, pero sigue siendo igual de bella, busca las cabezas de las medusas..

Coge el ferry y atraviesa el Bósforo, tómate un café en la zona asiática, verás la diferencia con la zona europea, es mucho más moderna!

La Plaza Taksim, centro del Estambul moderno, sin embargo, ha mejorado con respecto a nuestra última visita, no hay apenas tráfico rodado.



Plaza de Taksim

La calle Istiklal, con su típico tranvía, tiene una densidad de tránsito de personas que asusta, incluso de noche un día de diario…Aquí comimos un Kebab, el de tamaño mediano era descomunal, definitivamente no me gusta nada esta típica comida.

Dad una vuelta por el antiguo hipódromo romano del año 200 d C, tenía una longitud de 480 metros , actualmente es un plaza, donde hay un obelisco auténtico de Tutmosis III (3500 años la contemplan) una columna serpentiforme, saqueada del templo de Apolo en Delfos y la columna de Constantino de 35 metros de altura y que conmemora la capitalidad de Constantinopla en el Imperio Romano. La cuádriga de caballos que se encuentra en la portada de la Basílica de San Marcos en Venecia fue expoliado de este lugar.


Obelisco y columna serpentiforme

Columna de Constantino, cubierta de bronce hasta tiempos de las Cruzadas, el bronce se fundió y se vendió entonces para armas.

Fuimos a una exposición de arte contemporáneo, invitados por una amiga turca de mi hija que vive en Estambul, el ambiente cambió completamente, estaba lleno de gente moderna y de food tracks a pie del mar de Mármara, otro mundo…

Exposición a orillas del Bósforo

Estambul hay que andarlo, patearlo, aunque algunas veces resulte exhausto debido a sus cuestas…

Como recomendaciones gastronómicas no puedo obviar al restaurante Moise, al lado de la Torre Gálata y también Feriye, al lado del puente del Bósforo, esta recomendación es de 2016, ya que esta vez no fuimos. Ambos restaurantes cuentan con servicios exquisitos, buena comida y vistas espléndidas del Bósforo.

La Capadocia: desde Estambul alquilamos un coche y nos dirigimos hacia La Capadocia en Anatolia Central, pasando por Ankara, la capital del país, recorriendo más de 750 kilómetros. Paramos a comer en un restaurante de carretera en Ankara donde no hizo falta usar ningún idioma, señalamos en las ollas lo que queríamos y listo. La comida estaba riquísima, yo tomé un estofado de unas legumbres similares a las judías riquísimas.

 Las carreteras son muy buenas, autovías y autopistas, de un paisaje boscoso en las proximidades de Estambul pasamos a estepas secas hasta la Capadocia donde nacen las extrañas formas de roca erosionadas por el viento y el agua tan peculiares…



La Capadocia es un lugar interesante, pero no tan imprescindible como visitar El Vaticano, Angkor, La muralla china, Las pirámides etc…Destacaré la visita a las iglesias primitivas y subterráneas de Goreme o la ciudad subterránea de Derinkuyu.



En Goreme, me encantaron los frescos pintados de las iglesias excavadas en las rocas de los siglos XI y XII, aunque la mas antigua es del siglo IV. Algunos son verdaderamente impresionantes, destaco la Iglesia de la Manzana, santa Bárbara y la Iglesia oscura…El conjunto hasta posee un convento de varios pisos





Convento

En Goreme si quieres, puedes subir en globo, me parece mas bonito tomar fotos y verlos suspendidos en el aire que subir en ellos. Tengo vértigo, no me seduce subir por mas de 200 euros en una cesta con mas de 20 personas...


La ciudad subterránea situada en Derincuyu, posee más de 85 metros de profundidad ba
jo tierra, es donde vivían los habitantes de la zona, esta forma de vivir era ya conocida desde 399 a C (lo cuenta Xenofonte en su Anábasis), podían dar refugios hasta 20.000 personas. Tenían hasta 20 pisos hacia abajo con cocinas, comedores y por supuesto no faltaba una iglesia de planta de cruz griega…ya que del siglo VII a X después de Cristo, se utilizó como escondite de los primitivos cristianos…llegó a haber hasta 40 ciudades subterráneas en Capadocia.


Iglesia de la ciudad subterránea

El castillo de Uchisar es una roca que se convirtió en fortaleza y donde Passolini rodó Medea…

Al lado El Valle de las palomas

Visitamos la ciudad de Avanos, posee un agradable paseo paralelo a su Río Rojo, fuente del barro que ha hecho popular su cerámica. También paseamos por la ciudad de Mustafapasa a 5 kilómetros de Urgup que es sensiblemente diferente que el resto, con algunas iglesias cristianas y una universidad pequeña, pero bonita.

Avanos
Mustafapasa

Un restaurante interesante está en Urgup, ciudad con demasiados tintes turísticos, el local se llama Prokopi, buena comida turca, especialmente sus metzes o aperitivos y bonitas vistas. También nos alojamos aquí en un Hotel cueva llamado 1811, los hoteles cuevas son típicos de esta zona, están excavados en rocas, pero decorados y cuidados al máximo, recomendable.  Las instalaciones de nuestro hotel eran magníficas y estaba situado fuera del ruido de las tiendas y restaurantes.



Metzes de Prokopi

Pamukkale: recorrimos en coche el camino de Urgup en Capadocia hasta Pamukkale, 600 kilómetros con buenas carreteras. A medio camino paramos en Ilgin, cerca de Konya, en un restaurante de carretera llamado Ilgin Park, allí comimos auténtica comida turca, también nos invitaron a beber Ayran, una bebida típica turca compuesta de agua y yogur turco de leche de oveja. Me gustó, tenía un ligero punto ácido. El dueño del restaurante nos pidió hacerse una selfie con nosotros mientras uno de los cocineros, parapetado por la ventana de su cocina, nos hacía otra foto.



La comida, con los vasos de Ayran

Pamukkale es una zona famosa por sus termas, la primera visión nada más llegar es su "castillo de algodón", una formación de roca travertina blanca de unos 100 metros de la que emana el agua que le ha hecho famosa, rica en calcio, dejando así una capa calcárea que le da un aspecto característico. Algunas piscinas ya se han secado por la gran afluencia de público, así que las autoridades, cerraron hoteles y se revitalizó el lugar. Si quieres puedes tomar tu baño en sus aguas termales.

Hierápolis: y claro los romanos (el rey de Pérgamo en el siglo II a de C) viendo el negocio construyeron allí Hierápolis, "la ciudad santa", llamada así por el número de templos que poseía. Las ruinas son muy interesantes, pero destaco su maravilloso teatro romano, con aforo de 15.000 personas, impactante…



Cerca está la fuente de Plutonio con una cueva, llamada “la puerta del infierno”, todo el mundo que entraba en ella moría, probablemente por la cantidad de dióxido de carbono que en ella había


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Éfeso: desde que estudié esta ciudad en el bachillerato he querido conocerla…formaba parte de las doce ciudades jónicas del Egeo. Éfeso era uno de los puertos más importantes, pero ahora el mar se encuentra a 5 kilómetros, tras el encenagamiento de su puerto. Su culto estaba consagrado especialmente a Afrodita.

La diosa alada Niké


Templo de Adriano


Calle Curetes, la calle principal de Éfeso

Fuente de Trajano

Destaco el templo de Adriano, la fuente de Trajano, la calle principal que parece estés paseando en la antigua Grecia, con el pavimento de mármol horadado por los carros y al final la auténtica maravilla: la biblioteca de Celso, maravillosa, tanto su portada como su techumbre de la entrada…Tiberio Julio Celso, su mentor, el gobernador de Asia romana, era un romano de origen griego, financió esta biblioteca; la tercera de la antigüedad después de Alejandría y Pérgamo.




El techo de la entrada de la Biblioteca

La portada está decorada por las estatuas de Sabiduría, Excelencia, Conocimiento e Inteligencia, cualidades poco potenciadas en la actualidad. Sencillamente magnífica.


La Excelencia (Areté)

El Asclepeion de Pérgamo: debido al tiempo del que disponíamos tuvimos que elegir entre visitar Pérgamo o su Asclepeion. Realmente el Asclepeion pertenecía a Pérgamo. Las dos estaban conectadas por la magnífica calle de la entrada del Asclepeion, al fondo se veía la inexpugnable fortaleza de Lisímaco, general de Alejandro Magno, el Acrópolis.

Elegimos Asclepeion por razones románticas; un Asclepeion era un Centro de salud dedicado al dios Asclepio, dios de la Salud. Éste tenía gran fama por el éxito en sus tratamientos y fue el primero, aquí trabajó Galeno. A la entrada de la ciudad un médico triaba; si el paciente estaba moribundo o estaba embarazada, se les negaba la entrada, pues nadie podía morir dentro de la ciudad para evitar el enojo de los dioses, las gestantes tenían muchas probabilidades de fallecer…



Teatro de Éfeso

De Pérgamo, vimos mucho en el Museo de Pérgamo de Berlín, donde está su maravilloso altar. En Pérgamo se inventó el pergamino, ya que la biblioteca de Alejandría abastecía de papiros a la Biblioteca de Pérgamo, pero al ver que era un rival peligroso, le dejaron de suministrar los papiros, así Pérgamo ideó el pergamino hecho con piel de animal…

Esmirna: la actual Izmir está separada de Pérgamo unos 110 kilómetros. Es la tercera ciudad de Turquía después de Estambul y Ankara. Tras su liberación por Atatürk, la ciudad ardió completamente.

 Esmirna es una ciudad caótica con grandes cuestas, con un tráfico intensísimo con conductores temerarios. Vimos una escultura imponente de la cabeza de Atatürk esculpida en una roca. Cenamos en un restaurante cerca del Smart Hotel, curioso hotel donde nos alojamos. Nos fuimos en cuanto pudimos…



Salvamos los 328 kilómetros que separan Esmirna de Estambul, cerrando así nuestro viaje. Tomamos el avión en un aeropuerto nuevo, el tercero de la ciudad, con una semejanza a nuestra T4 sospechosa, llamado Istambul Havalimani, aeropuerto de Estambul.

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